INVITACIÓN A REFLEXIONAR

Lluís Amiguet, publica hoy en La Vanguardia una entrevista con  Henry Kamen, historiador británico , de origen birmano, residente en Catalunya; publica ‘Las dos Españas’. Hago un resumen del trabajo. Hace pensar, a lo que invito.

Kamen denuncia que los partidos de ultraderecha, que en toda Europa se reclaman nacionalistas, en realidad solo son antieuropeístas, porque carecen de una auténtica agenda para los problemas de sus países. Su ascenso en las encuestas, que puede significar un cambio de era, se debe a su habilidad al transformar en votos el descontento generado por la inmigración. Sirven así al programa MAGA y los intereses de EE.UU. en contra de los de sus propios países. La inexistencia en España de un europeísmo popular, como el de, por ejemplo, Irlanda, facilita ese menosprecio por la UE que, en el fondo, comparten los partidos tradicionales, porque solo ven en Bruselas un destino para aparcar a sus políticos acabados y una fuente inagotable de fondos europeos. Y lo cierto es que en las manifestaciones catalanas o españolas nunca hay banderas de la UE.

1/ Y la Iglesia hablaba aquí en catalán?

Y vasco y gallego, que por eso también sobrevivieron. No solo el castellano.

2/ Me desespera que la mayoría de españoles acepten el presente sin cuestionárselo y sin una perspectiva más creativa y crítica de su sistema político actual que es, la verdad, una locura.

3/ ¿En saber historia somos mejores?

Me temo que los periodistas aún me preguntan por la Reconquista –un mito– y que la mayoría prefieren leer alatristes a la verdadera historia.

4/ Nunca hubo dos Españas, sino muchas más y más complejas. Cuando alguien cita las dos Españas es porque se considera de la buena y a los demás, de la mala.

5/ Los nacionalismos amenazan la UE?

No es cierto, porque Le Pen, Vox, Alternativa para Alemania y los demás ultraderechistas en toda la UE no son auténticos nacionalistas. Solo utilizan la inmigración para imponer los intereses de EE.UU. y dinamitar la UE desde dentro si llegan al poder.

6/ Ellos sí se consideran nacionalistas.

Carecen de una auténtica agenda que sirva a los intereses nacionales de su país. Y lo mismo pasa con los catalanistas. He conocido a algunos y me temo que tampoco podemos hablar de coherencia a largo plazo y de visión más allá de agitar sus símbolos.

Por el placer de leer y recoger. Ajrl