Roberto Calasso cuenta que un oficial de una expedición punitiva que llegó a China en 1900, tropezó en su deambular con unos cuantos hombres que iban a ser decapitados como consecuencia de un consejo de guerra. El último de la fila leía apasionadamente. El oficial se acercó a él para preguntarle qué estaba leyendo. El condenado le miró y le dijo:”por qué me molestas?”. Le molestó porque en unos minutos estará usted muerto. “Por qué lee?”. El chino le miró y le dijo ;” Cada línea leída es provechosa”. Y siguió leyendo.
Nota bene 1.- Los datos del informe PISA demuestran que ni los políticos autores de las sucesivas leyes de educación, ni los maestros, ni los alumnos: a) eran chinos, b) tenían el menor amor por los libros y la lectura. Así nos va.
Nota bene 2.- Los fieles católicos haremos bien en rogar a santa Notburga que nos ayude a leer aunque sea en chino mandarín. Ajrl