De Abascal, Milei y los obispos católicos españoles

a/ Sin duda ensañado en el señor Abascal, Thomas Hobbes, en su Leviatán, capítulo X, escribió: Destacó en primer lugar, como inclinación general de todos los hombres, un perpetuo e incansable deseo de poder y mas poder, que solo termina con la muerte. La razón de esto no reside en un placer más intenso de lo que se espera, sino en que solo se puede mantener el poder buscando todavía más poder”. Así se explican las desapariciones de los fundadores de VOX, y de Iglesias, y las recientes defenestraciones de los señores Schmitt y Antelo. El señor Espinosa de los Monteros, que es leído debería recordarlo. Y no digamos la señora Guardiola, feminista de VOX por parentesco de tercer grado.

b/ Los presuntos, los presumibles, los posibles votantes del señor Abascal, amen de recordar a Hobbes, deben tener presente a Milei que acaba de conseguir imponer jornadas de 12 horas diarias a los trabajadores y despidos mucho más baratos o directamente no indemnizarles. Me temo que ese sector elector no lea los virtuales ni los escritos y solo le suene el tal Milei de la medalla de Ayuso y de la motosierra para cortar testículos sindicales. Eso les espera si no espabilan.

c/ Don Julio Anguita, alcalde que fuera de Córdoba, ante el nombramiento de un nuevo obispo para la diócesis, aclaró: “Como no soy católico el nuevo obispo no es mi obispo, pero como ciudadano empadronado en esta ciudad el señor obispo me ha de tener por su alcalde”. La cita no es literal, pero es cierta en su sustancia. Pues bien, otro tanto puede sucederle al señor Abascal si llega a ser presidente del gobierno español, según parece querer ayudado por la bancada del PP y los siete de Junts. Ocurre que los señores obispos le han aclarado las posiciones al susodicho vasco con barba: no aceptamos xenofobia contra los migrantes. Caritas ayuda a sostener a casi un 30 % de la población, así que, por favor, no joda. Ajrl