TAMBORES DE GUERRA EN ETIOPÍA

El triángulo de ILEHI es la tierra de nadie que reclaman  ETIOPÍA, KENIA y SUDÁN. Caravanas del reino de KAFFA pasaban por JIMS, a 300 kms. de Addis Abeba, donde 3000 años antes los monjes habían descubierto las propiedades del grano de café, al darse cuenta de que las cabras no dormían después de haberlas comido. La Constitución de  Etiopía, revisada en 1955, declaraba que la casa real descendía sin interrupción de la dinastía de Menelik I , hijo de la reina  de Saba y Etiopía y del rey Salomón, de Jerusalén. 

He dedicado varias columnas tanto en el “Confidencial Andaluz”, como en “Atrio” y mi blog Té Migao, a la situación de Etiopía. La guerra civil de 2020-2022 resultó con un balance de cientos de miles de muertes. El TPLF ha formado una alianza con otros seis grupos armados para derrocar al gobierno. El Tigray People’s Liberation Front (TPLF), ha tomado el control del aeropuerto de Mekelle. Siete  grupos armados etíopes, que en ocasiones se enfrentaron en bandos opuestos durante la guerra civil de 2020-2022, se han unido con el objetivo de derrocar al Gobierno del primer ministro Abiy Ahmed. Han formado “La Alianza de las Fuerzas Populares Etíopes por la Supervivencia” , una coalición de organizaciones procedentes de distintas zonas del país. Los grupos que la integran consideran que la gestión de Abiy Ahmed supone una amenaza directa para la supervivencia de sus respectivas comunidades. El Gobierno de Addis Abeba ha afirmado que los miembros de la alianza llevaban tiempo colaborando con apoyo financiero de Eritrea. 

Etiopía es un espacio estratégico cuya influencia sobre el  equilibrio de los países ribereños del mar Rojo, Eritrea, Sudán, Yibuti y Somalilandia, región septentrional de Somalia que declaró unilateralmente su independencia en 1991 y que, por el momento, solo ha sido reconocida por Israel. El Estado hebreo parece disponer ya de una instalación militar en Somalilandia y, según una investigación del diario Haaretz, acogería en Tel Aviv a un grupo de oposición eritreo. Mientras los rebeldes hutíes yemeníes controlan ya el acceso al estrecho de Bab el-Mandeb, grandes y medianas potencias se están moviendo para consolidar y ampliar su presencia en la costa africana. China amplia su base militar en Yibuti, llo que preocupa a Francia, Estados Unidos, Japón e Italia, con  bases en este pequeño pero estratégico país africano.

Estas preocupaciones podrían haber llevado a Washington a buscar nuevos puntos de apoyo en la zona. Entre ellos podría encontrarse Eritrea, a cuyo Ejército y otras entidades se han levantado precisamente estos días las sanciones estadounidenses que les habían sido impuestas. La decisión de la Administración Trump ha sido interpretada como un intento de reforzar las relaciones con Asmara. Estados Unidos presente en Puntlandia, región autónoma de Somalia enfrentada al Gobierno establecido en Mogadiscio. Ajrl