MATEO
Al día siguiente al viernes, el de la preparación, se congregaron los sacerdotes jefes y los fariseos y dijeron a Pilato:
- Señor, recordamos que el impostor e se dijo cuando vivía “al cabo de tres días me despertaré”. Ordena que aseguren la tumba hasta el tercer día, no sea que sus discípulos vayan a robarlo y digan al pueblo: “Ha despertado de entre los cadáveres”. Eso sería el colmo del desvarío y peor que lo anterior.
Y les dijo Pilato:
- Tomad una guardia. Retiraos y aseguradla como sabéis.
Ellos se pusieron en camino y, junto con la guardia, a aseguraron la tumba sellándola con una piedra.