NUESTRA INACTIVIDAD PASA FACTURA

Lo arrasan todo y lo llaman paz. Lo dijo Tácito y parece que sigue vigente. Acostumbrado al método ver, juzgar y actuar, me niego a quejarme, a llorar o a resignarme. Por el contrario, creo que más que nunca es necesario renovar el conocimiento agnitivo que es aquel tipo de saber que viene dado por la inteligencia que reduce el miedo. Y están metiéndonos miedo en el cuerpo para que no hagamos nada y esperemos que nos den hecho lo que han decido lograr.

¿Qué diferencia hay entre leer los sermones de fray Diego José de Cádiz tronando contra todo y contra todos desde el púlpito o desde las calles de los pueblos de nuestra tierra a oír a los ocupantes de escaños en el Congreso o en el Senado haciendo descender fuego a la tierra un día sí y otro también?. No he hecho nunca caso a los anuncios catastrofistas de obispos, curas y frailes y no pienso hacer caso de esta gente secularizada que no cree en nada ni en nadie. Anaximandro, dejó dicho  que “las cosas deben pagar unas a otras el castigo y la pena por haber aparecido según la sentencia del tiempo”. Las cosas que nos están pasando y por las que estamos pagando y vamos a pagar más aparecen por que a tiempo no ejercimos como ciudadanos activos de la polis.Ajrl