El Gobierno de la República Democrática del Congo (RDC) ha elevado a más de 670 los casos sospechosos y a 160 las muertas sospechosas a causa del brote de ébola en la provincia de Ituri (noreste), antes de apuntar que hasta la fecha se han confirmado por pruebas de laboratorio un total de 64 casos y seis fallecidos. La epidemia de ébola que golpea el noroeste de la República Democrática del Congo (RDC) —con al menos 177 muertes sospechosas y 750 casos bajo investigación— ha puesto de relieve el impacto directo de los recortes en ayuda humanitaria y financiación sanitaria sobre la capacidad de contener brotes en contextos frágiles, especialmente tras el cierre de USAID, la agencia de cooperación de Estados Unidos y mayor donante del país africano. Mientras la Organización Mundial de la Salud (OMS) evita establecer una relación directa entre financiación y retrasos en la detección de brote, que atribuye a múltiples causas, responsables sobre el terreno describen un sistema sanitario profundamente debilitado por la falta de recursos.
Desde que la pasada semana salieron públicas las participaciones en las empresas Wall Street de Donald Trump, las polémicas se han acumulado en el país norteamericano. Analistas y rivales políticos acusan al presidente haber intentado en distintas ocasiones, mediante declaraciones o decisiones gubernamentales, de hacer subir el valor de los títulos de las compañías de las que es accionista. De acuerdo con algunas estimaciones, gracias al incremento de precio de los títulos, el mandatario se habría embolsado hasta 750 millones de dólares. Ajrl