GANADERIA DE LA VIRGEN DE LA LUZ Y SOCIOLOGÍA

Un 52% de los españoles encuestados en un estudio fiable, se declara católico, de los cuales un 19,5% se profesa practicante de los ritos de su Iglesia. Hace unos días un medio digital  – de Madrid DF, of couse – declaraba que el catolicismo estaba en vías de desaparición, sociológicamente hablando, en el país. La Pontificia y Real Congregación de María Santísima de la Luz Coronada, en Tarifa, ha celebrado el 9 de febrero de este año el 275 aniversario de la jornada en la que los cabildos civil y eclesiástico de la villa habían declarado el patronazgo de María Santísima de la Luz sobre la ciudad y los campos y aldeas de su término. Entre otros beneficios secretos o poco conocidos, el dato histórico que motivó el acuerdo de ambos cabildos fue que corriendo el año 1750 y produciéndose una sequía catastrófica para las cosechas y el ganado del término con graves consecuencias para la propia población vecinal se mandó traer la imagen desde su santuario en las estribaciones de la serranía que estaba y sigue estando a  unas doce leguas de la ciudad a la iglesia mayor de la misma, cuya fabrica comenzó a erigirse en 1275. Durante el traslado se iniciaron rogativas impetrando lluvia. Antes de llegar a la muralla tarifeña cayó tal cantidad de agua sobre todo el término municipal que salvó cosechas y animales y llenó de salud y fe a los vecinos. De ahí el patronazgo. De ahí la cabalgata de caballerías que el primer domingo de cada septiembre hace el recorrido trayendo a la Señora de la Luz a pasar el mes en la parroquia mayor.  Lo sociológico es que la Congregación, Pontificia y Real, tiene una ganadería a nombre de la Virgen que este año de 2025 cuenta al día de hoy con 12 vacas de vientre, 1 erala y 2 añojos y 13 becerros, aunque el año 2024 eran 16, pero se vendieron , dejando un beneficio de 8.800 euros. 23 ganaderos tarifeños conforman la ganadería mariana y los que no crían un becerro, donan el importe de uno de ellos a la Hermandad, cuyo ingreso se contabiliza fuera parte de los que se venden ya criados. La Hermandad, con los donativos y cuotas de los hermanos, los ingresos de la ganadería y otras entradas sostiene obras asistenciales, ayuda a enfermos y personas necesitadas y sin ingresos, fomenta la investigación de asociaciones del cancer y otras. ¿Sociología?, ¿religiosidad?, ¿fe?. Caballistas jovencísimos y menos jóvenes, mujeres y hombres, se arremolinan en torno a la Hermandad. En el funeral por los hermanos fallecidos y por los tarifeños que han muerto el pasado año,  ha cantado el Coro Ars Moriendi, que es mucho coro y mucho arte y mucha historia. La media luna radiante, sobre la cual aparece la imagen con su niño, es de plata, donada por el pueblo tarifeño en 1881, fecha en la que entró en vigor el Código Civil, que es otra historia. De suyo es que quien firma es, desde mediados del siglo XX, hermano de esta Pontificia y Real Congregación. Ajrl