Ramón, del Duo Dinámico, antiguo miembro de la JOC de Barcelona, excelente persona, canta estos días en una galaxia donde se instalará la nueva Jerusalén del Apocalipsis. Un necio, ausente del acto político más llamativo de esta entrada de las extintas vacaciones, en posesión de la pala de cavar fosas gubernamentales ha informado, con una despreciable sindieresis, de una conversación privada con la más alta magistratura del Estado. Antes se ha dedicado a comunicar a quien ha querido oírle cantar, cual bardo de la aldea gala conocida por Julio Cesar, que le gusta la fruta, como a su venerada compañera Ayuso le gusta la fruta y a los cortesanos de uno y otra les gusta la fruta. Hasta la avinagrada exsecreraria general de este cantante se ha apresurado a decir que en España no se puede cantar que a ellos les gusta la fruta. Hay frutas indigestas que llevan a tumbas abiertas para tratar de enterrar a quien no se gana con la metodología democrática legal. Casado hijo, por tu madre bendita, ¡vuelve quillo, vuelve!. Ajrl