Desde que don José María Aznar, del grupo “Los tres caballeros” de Las Azores , ordenó a sus huestes de los tres poderes del Estado que cual quicumque hiciera lo que pudiera para derribar el gobierno de coalición y al señor Sánchez en particular, hemos visto de todo en la Madre Patria. Servidor que gasta audífonos por la edad, padece desde entonces el síndrome de SHELLSOHOCK, neurosis aparecida entre los soldados de la guerra de 1914, producida por los ruidos de los disparos de cañón, dado él alto número de políticos, funcionarios, jueces en activo y en pasivo, huelguistas con toga, policías del comun, de ambos géneros y varíados gustos sexuales, e incluso condesas de misa de doce en los capuchinos del Medinaceli que han hecho lo que han podido, menos golpes de Estado , para lograr el objetivo del dueño de FAES.
Delirante y ejemplar ha sido, em esta guerra, el recorrido del funcionario jefe de gabinete de presidencia de la Comunidad de Madrid Región, tres el al alarido aznarino. No puedo enumerar los p’alante que ha anunciado antes de que los imparciales juzgadores presuntas dijeran ni mu en sus procesos conocidos c por b por el tal funcionario de pasado impoluto. Lo ocurrido anteayer, cuando una magistrado que el servicio secreto del gabinetero presidencial le atribuye un hermano, dictó auto enviando a juicio al intachable ciudadano pareja de su pareja rayano en el insulto procaz y prevaricador al Tercer Poder en vivo y en directo, sín que, hasta hoy, desde los órganos de gobierno y de defensa de los magistrados sepamos que hayan denunciado al taimado funcionario que posee, al parecer, patente de corso cual sir Francis Drake.
Deberían recordar los responsables de tales órganos que de no hacerlo en este preciso y conocido y notorio caso habrá que recordarles, que el término IUDEX en el Bajo Imperio aludía a cargos administrativos de rango elevado (De rebus bellicis, 4.2) dotados de la potestad de impartir justicia. En el COMPENDIO DE TECNICA MILITAR, de Flavio Vegenio Renato, en la nota 182 de la edición de David Paniagua Aguilera, se lee: “Numerosos testimonios de la época subrayan la corrupción de este tipo de cargos de la administración”. Ajrl