El 19 de marzo de 1957 ordenaban presbítero a un levantino de raíz, ejercicio e intelección personal. Lo tuve de censor en 1959 , cuando dirigí “Juventud Obrera”, periódico de la JOC española. Hemos mantenido la amistad, la relación y mi colaboración como columnista en Atrio, de la que era editor, hasta su fallecimiento el 22 de noviembre de 2025. Una de esas amistades que están aseguradas contra todo riesgo, pese a que los caminos no han estado cercanos ni las miradas encontraban hombres y no arboles o al revés según estuviéramos en la puerta de Jericó o dando vueltas bajo las abiertas porticadas de Siloé. Pero siempre hemos tomado nuestra camilla tras levantarnos a la única voz que oímos una vez y no hemos podido olvidar nunca. Ajrl