Escribió el profesor BOBIO que, como hombre de razón y no de fe, sabía que estaba inmerso en el misterio que la razón no puede penetrar completamente. Destinados a vivir inmersos en el misterio y el sentido de lo divino que los hombres siempre han cultivado es prueba de ello. Goethe en el Fausto: “Gris es, querido amigo, toda teoría y verde el árbol frondoso de la vida”. Por eso aburren hasta la extenuación las exposiciones, disquisiciones, predicaciones y justificaciones de diversas teorias que son grises, frente al verde árbol de la vida y que estas recientes semanas los medios de comunicación, religiosos o no, católicos o no, han derramado a diestro y siniestro sobre ritos ancestrales o modernos, lenguas muertas o medio muertas, gorros y bordados, blondas masculinas para evitar que se note la cruda desnudez de quienes procuran ocultar que solo son un mono desnudo con inteligencia y creatividad.
5363 obispos católicos no cismáticos y obedientes a este señor papa hay en el mundo. 6 cismáticos lefebrianos hay en el mundo que no obedecen a este señor papa. A razón de catorce, siete la media. Ósea que un 0,118776804 de los obispos católicos del mundo son cismáticos. Tremendo.
Jesús, llamado el Cristo, del que se predican seguidores tanto el señor papa de Roma como los 5363 obispos que afirman su obediencia al pontífice, ni ordenó obispos, ni les pidió obediencia, ni los vistió con brocados, organzas y armiños varios, ni los llamó a copiar mitras romanas y ponérselas en la cabeza para afirmar su importancia. Muy al contrario les indicó que se sentaran en el último lugar, pues en la soberanía del Padre de los cielos, ahí y solo ahí estarán los primeros.
Juan, uno de los más cercanos a Jesús, que escribió mucho sobre él y su psicología y anhelos, ni siquiera relata la cena que luego las comunidades y los notables que tomaron el poder en ellas, convertirían en la misa tridentina o en el rito eucarístico actual del Vaticano II. Las batallas por rituales y ropajes singulares alejados de lo que viste el común de los seguidores del Galileo es propio de gentes necias con dinero sobrante para semejantes desvaríos de la búsqueda de la soberanía de los cielos y su justicia, única ocupación que merece la pena acatar el interés y la vida de los que creen en Cristo.
Hoy cada ser humano que habita en el planeta tierra se encuentra dotado, si lo desea y combate por ello, de todas las responsabilidades metafísicas y sociales para dar a su vida el sentido fundamental que quiera. La actual corriente que penetra el mundo social e intelectual, intenta liberar a los sapiens de cualquier sacralidad impuesta. Las consecuencias afectan por igual a las religiones estructuradas y aparentemente seguras, que a los cismas que intentan viajar al pasado y reclaman para sí la pureza secular de las tradiciones fúndantes. Se olvida, por ceguera del que no quiere ver, que lo que intenta la corriente subterránea irreversible es lograr seres humanos que obedezcan a su propio corazón, a su propia conciencia y a su propia razón.
La venerable escolástica católica nos orienta un tanto: En la Summa contra Gentiles I, 30, 4, Tomás de Aquino afirma: “No podemos comprender lo que es Dios, sino solamente lo que no es y en qué relación se encuentran las otras cosas con El”.
En la Summa Theologica I q. 14 art. 12 el mismo autor recuerda : “Dios es en sí mismo uno y simple, pero nuestro entendimiento lo comprende mediante distintas representaciones porque no puede ver como es El en sí”..
El 26 de julio de 2016, un sacerdote de 85 años fue degollado por dos terroristas mientras celebraba la misa en Saint Etiienne de Rouvray, El padre Hamel este 26 de julio de 2026, diez años después, se ha transformado en memoria de un sacerdote, que había decidido seguir sirviendo a su comunidad parroquial mucho después de la edad de jubilación, se ha convertido en el símbolo de una Francia que aboga por el apaciguamiento y la reconciliación entre las comunidades. A la misa en su recuerdo han asistido las autoridades nacionales para insistir en ese símbolo. Los católicos romanos que pelean por casullas guitarras y obediencias feudales que rompen su comunión por matices y vestimentas además de recordar a Jesús el Galileo harían bien en imitar a los cristianos (curas y laicos) que permanecen sin oropeles ni mitras paganas en caminos estrechos cuál peregrinos de bordón. Nicolás Gómez Davila afirma: “Más que cristiano, quizá soy un pagano que cree en Cristo”. Por eso le tienen sin cuidado los cismas de buenos y malos. Ajrl