MATEO
Entonces Jesús les dijo, a las mujeres:
- No tengáis miedo. id a anunciarme a mis hermanos para que vayan a Galilea, donde me verán.
Los once discípulos se pusieron rumbo a Galilea , hasta la montaña en la que Jesus había quedado con ellos y, al verlo, se postraron ; sin embargo, se mostraban dudosos.
LA GUERRA DE LOS TREINTA AÑOS
Se ha señalado que el bamboleo religioso, político y demográfico de la guerra de los 30 años , entre 1618 y 1648, condujo a muchos católicos y protestantes europeos a elegir formas religiosas pietistas o místicas interiorizadas y a abandonar las sendas políticas y guerreras de las iglesias organizadas y confesionales. Cristianos sin iglesia, de la cual, como internacional pietista, ha escrito Kolakowiski, señalando que cada vez va a más haciendo que el criterio último de decisión religiosa sea el propio sujeto humano, Las consecuencias de tales abandonos se hacen notar sin retornos a las anteriores sumisiones organizadas jerárquicamente. El catolicismo estadounidense es muestra actual de aquella deriva. El Sur católico de Europa muestra asi la desafección a las organizaciones eclesiásticas jerarquizadas, al tiempo que “Los domingos” llena las salas con buscadores y Rosalia confiesa a Aitana cuando ya no hay pecadores menores de 65 años en las iglesias.
ABÙ AL – ABDASARI, poeta
Paseo por las empedradas ruas de su pueblo natal, Gaçela velha, en la misma altura del terraplén que cae sobre la Ría Formosa con un sol cuajado de sol ardiente que refulgente el añil de la mar.
Aquí escribió poesía en el siglo XI, cuando los salvajes de un estadio del siglo xXi hacían el burro insultando a sus ancestros.
REINAR EN LA REAL MAESTRANZA DE SEVILLA
En su templo la última cofradía eñ la calle, lleno hasta la bandera eñ la Real Naestranza de Caballería para la reaparición de Morante que, está mal que él lo diga, no tenia otro remedio que volver. Y, de pronto, el placo de maestrantes entra don Juan Carlos de Borbón y Borbón, rey de España, hasta que la zoología y los paraísos fiscales prepararon su abdicación. En pie la plaza, una ovación cerrada y aplausos al más Borbón de los borbones . No los costaleros de la Hiniesta eñ San Juliannlogran una ovación asi. Con una infanta a su vera y con mucha dificultad se sienta el rey y se calma la plaza.suena el cornetín de aviso y.la banda de la Mestranza rinde la marcha Real con la plaza puesta en pie y el rey se alza entre aplausos para cuadrase emocionado. Y más aplausos y los brindis de los primeros morlacos de los maestros que torean esta tare de sol y luz azul en el paseo Colón a la orilla del Río, el gran río de Andalucia. El rey reina pero no gobierna.