Hasta san Anton, pascuas son (6)
Shakespeare creó la personaje. Sigue vivo. Aparece en él texto creador de Enrique IV, compañero del príncipe Hal y, elogiado en la obra “Enrique V”, es presentado como personaje cómicamente fatuo pretendiente de dos mujeres casadas ambas en sus respectivas vidas y ambientes, en “Las alegres comadres de Windows”. Leyendo y viendo los noticiarios escritos o televisados al presentar a las señoras venezolanas Delsy Rodríguez ( que sin duda ha tenido bien leído a Heracllito quien afirmó que siempre es mejor un acuerdo tåcito que uno manifiesta) y Corina Machado en una carrera de fondo que agrade a su príncipe algo talludito y lo lleve a su huerto político, respectivo, contradictorio y opuesto como pensarse pueda, sé me ha venido a las mentes al ver a las dichas damas de corpiño y miriñaque con él comandante en jefe de las fuerza especiales, cual sir John Falstaff. A quienes anden aun en parajes odiseicos mas lejanos, me atrevo a recordarles a Antioco, hijo de Eupiteo que fue príncipe y pretendiente de Penelope, esposa de Ulises, ausente de su caso y de su telar tras la guerra de Troya. Un fracaso él pobre, pues la pretendida tenía su corazón en un torax marinero del Mare Nostrum. Sigo él consejo de Timoty Radcliffe, cardenal británico, en la tarde del dia 7 de enero, en él consistorio: “la memoria y la novedad son inseparables en él dinamismo de la vida cristiana”. Ajrl