Hoy es la fiesta litúrgica de San Lorenzo mártir, asado en una parrilla. Era el limosnero del entonces obispo de Roma y encargado de repartir a los necesitados ayuda para sobrevivir. Preso y condenado a ser asado vivo, se cuenta que cuando ya notó que estaba asado por un costado, pidió que le diera la vuelta para que los asean por el otro.
Recojo un chiste judíos que dice así: Cuando Goldberg el mendigo acudió a Rothstein , que cumplía su obligación de proporcionarle su ayuda semanal como buen creyente, , se llevó una sorpresa. “No tengo nada para darte esta semana”, dijo Rothstein con tono de disculpa, y comenzó a explicar su situación. Los negocios habían ido mal y había tenido varios gastos personales inesperados. Nada de esto, sin embargo, impresionó a Goldberg, quien levantó las manos y exclamó: “¿Porque a ti te va mal, tengo que sufrir yo?”.
Recordemos el humor de Lorenzo, cuyo día hace unos años, se condenaba el más caluroso del verano.
Ajrl