El Papa ha dicho que, tras el Año jubilar, empieza un «nuevo ciclo de catequesis que se dedicará al Concilio Vaticano II y a la reelectura de sus documentos» porque, aunque este evento eclesial es «el Magisterio que constituye todavía hoy la estrella polar del camino de la Iglesia», «también es verdad que la generación de obispos, teólogos y creyentes del Vaticano II hoy ya no están». Gracias a aquel Concilio, dijo, la Iglesia Católica se comprometió a «buscar la verdad a través del camino del ecumenismo, del diálogo interreligioso y del diálogo con las personas de buena voluntad». «Este espíritu, esta actitud interior, debe caracterizar nuestra vida espiritual y la acción pastoral de la Iglesia, porque todavía debemos realizar más plenamente la reforma eclesial en clave ministerial y, delante de los desafíos actuales, estamos llamados a seguir siendo atentos intérpretes de los signos de los tiempos, alegres anunciadores del Evangelio, valientes testigos de justicia y de paz»..Ajrl