La cara es el espejo del alma. Con ese pasaporte hay caras que invitan a deducir el alma renegría, sanguinaria amasada en falsedades y máscaras aztecas de asesinatos sagrados a dioses del espanto de quien ha esculpido con su vida tal faz.
Viendo ayer en el telediario al expresidente del gobierno español en Las Azores, pontificar sobre el futuro de este país hacia cambios constitucionales si vence alguien que no sea el PP y VOX , y su cara sin bigote, se me apareció el siniestro rostro del “Carnicerito de Málaga “ anunciando ejecuciones sumarias para los españoles que no fueran de los suyos. Si a la foto de aquel carnicerito le quitan ustedes el bigote, tendran delante al espectral visionario político que perdió elecciones por engañar a la nación. Ajrl