El jefe de un individuo calificado de torpe por don Aitor Esteban desde el ambon del Congreso y que siendo jefe desde chiquitito, lo fue de Correos en los años 2000 a 2003 y se supone que sabe de lo que habla y como se escribe y llega una carta por correo o un envío postal. Dirigió la transformación de Correos en una Sociedad Anónima Estatal en el año 2001, situándola fuera del marco jurídico de la Administración Pública. 60.000 empleados, con mayoría de funcionarios actuando en la cobertura del servicio postal, la transformó en una empresa para competir en el mercado de la paquetería y promovió contrataciones laborales suprimiendo plazas de funcionarios. Un amplio grupo de trabajadores de Correos plantea abandonar la lealtad precaria y privatizadora que impuso tal gallego y alejarse del abismo y proporcionen igualdad de condiciones junto al resto de empleados públicos. Revivir la Caja Postal, y la gestión de los trámites de las diferentes instituciones a través de Correos. O sea que dice el gallego de marras que no se fía de los dirigentes de Correos porque él lo fue y se conoce a sí mismo y sabe que no es de fiar. Así que he decidido fiarme de los carteros, pero no de este personaje que, como el monje de Tirso de Molina acabó condenado por desconfiado . Escrita esa obra en 1635 por el mercedario, antes de que se creara la Real Casa de Correos, donde la acampado contra desahucios. Ajrl