El papa, antes de aterrizar en Argel, afirma “no tener miedo de la administración Trump” y añade que seguirá hablando “en voz alta contra la guerra”. Dice : “Poner mi mensaje al mismo nivel de lo que el presidente ha intentado hacer aquí demuestra no entender cuál es el mensaje del Evangelio”. “No soy un político y no quiero entrar en un debate con él”. “Lamento oírlo, pero seguiré con lo que creo que es la misión de la Iglesia en el mundo de hoy”. ¡Vade retro!. Ajrl